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jueves, 20 de noviembre de 2008
domingo, 12 de octubre de 2008
ENTREVISTA A CUCA ESCRIBANO
Es una actriz de raza y una de las protagonistas, Fina, de la serie revelación de este año, “Sin tetas no hay paraíso”. Ahora acaba de estrenar una obra de mujeres, “Gatas”, junto a María Pujalte y Blanca Oteyza en el Teatro Fernán Gómez de Madrid.Cuca Escribano ha trabajado con los grandes del cine, como Antonio Banderas y Benito Zambrano. Y dice que lo que le gusta es disfrutar interpretando ya sea en un plató o en un escenario.
-¿Qué es “Gatas”?
-Es una divertidísima y emotiva lección de convivencia. Cinco personajes, cinco mujeres maravillosas, que nos muestran con sus vidas que podemos ser muy diferentes y llegar al entendimiento.
-Tu personaje, Fátima, es conservadora, religiosa y austera, ¿tiene alguna similitud contigo?
-Además de eso es la que más evoluciona hacia el respeto y la tolerancia. La vida y el dolor la empujan a crecer y a aprender, en eso me identifico con ella.
-Como mujer, ¿cómo defiendes la feminidad
-No siento necesario defender mi feminidad, puesto que el concepto de feminidad es intrínseco a la naturaleza de la mujer, y yo soy mujer, y me encanta serlo.
-¿Dónde te sientes más cómoda, en el teatro, la tele o el cine?
-Este año he tenido la suerte de hacer las tres cosas casi a la vez. Y me siento muy cómoda en las tres. Hay algunas diferencias sutiles, pero pienso que básicamente se trata de lo mismo: sentir, transmitir lo que sientes y emocionar. Me encanta jugar y divertirme trabajando, en el plató o en el teatro.
-¿Odiarías tanto a un hijo como para repudiarlo, como Fina, tu personaje de “Sin tetas no hay paraíso”?
-Fina no odia a su hija, aunque ahora pueda parecerlo. Está trastornada y culpa a Cata de la muerte de Jesús (su hijo). Además, hay otro problema, a ella le cuesta perdonar, y no sólo a Catalina, como veremos en los próximos capítulos. Me resulta muy curioso la cantidad de gente que me pregunta por esta ruptura madre-hija. Creo que es algo que toca la fibra de la gente, y me temo que este desencuentro es uno de los más comunes en la vida.
-¿Eres una mujer coraje?
-No. Pero me suelen dar personajes así, Lucía en “Poniente” o Fina. Son valientes y con un gran coraje, yo a veces tengo que recordarme: “¡Coraje, Cuca”. Por cierto, me encanta la palabra “coraje”.
-¿Te gusta el Duque? ¿Podrías enamorarte de alguien como él?
-Como personaje lo adoro. Está lleno de matices y transita terrenos emocionales muy interesantes. Hay una parte noble en él de la que se ha enamorado media España, pero no nos olvidemos de que es un asesino. Lo que pasa es que al estar tan enamorado de Catalina, empatizamos con él y nos dan ganas de perdonarlo.
-¿Qué tal te llevas con Miguel Ángel Silvestre?
-Maravillosamente. Somos amigos desde antes de que comenzara la serie.
-¿Cómo es el ambiente que se vive en la serie?
-Al principio fue duro: mucho trabajo, muchas horas... Tenemos un equipo técnico y artístico maravilloso. La serie nos gusta y creemos en lo que hacemos, y además trabajamos con la satisfacción de saber que hay cuatro millones de personas que disfrutan de la serie.
-¿Nos esperan muchas novedades en la serie?
-No voy a picar.... pregúntale al guionista. Es un secreto.
-Ya eres famosa, ¿te molesta que te reconozcan por la calle?
-Protagonicé una serie de éxito para Canal Sur y desarrollé inconscientemente una especie de “no darme cuenta de que me miran”. Cuando la gente es educada, no hay problemas.
-Intervienes en “El camino de los ingleses”, ¿cómo fue la experiencia de trabajar con Antonio Banderas?
-A Banderas lo adoro, es un director con gran talento y sensibilidad, pero, sobre todo, un ser humano lleno de luz y energía. Sueño con volver a trabajar a sus órdenes.
-¿Te gustaría ir a Hollywood?
-Me gustaría seguir con proyectos que me ilusionen, en España, en Hollywood... donde sea.
-¿Cómo eres fuera de la escena?
-Flexible, vivo y disfruto la vida tal como viene.
-¿Estás enamorada?
-Estoy tomándome un año sabático después de darme cuenta de que llevo toda mi vida enamorada. Espero que nadie lo estropee.
Vía Diez Minutos
miércoles, 9 de abril de 2008
lunes, 24 de marzo de 2008
CUCA ESCRIBANO
La actriz Cuca Escribano da vida a Fina, la madre de una conflictiva adolescente en la serie Sin tetas no hay paraiso (Telecinco; 22.15 h)
Hay que ver lo que sufre su personaje...
Mucho (risas). Es muy gracioso porque la gente ya me decía desde el primer capítulo "¡cuánto te van a hacer sufrir tus hijos!".
¿Se veía de madre de una adolescente?
Sí, de hecho ya había hecho de madre antes y por mi edad podría serlo. Lo que pasa es que cuando hablamos de madre pensamos en un estereotipo.
Pero usted no se ha animado...
No, Cuca no (risas).
Para el papel la caracterizan... ¿cómo es eso de verse de mayor?
Pues si estás tan bien como Fina, estupendo, cuando tenga su edad estaré maravillosa (risas). A veces lo llevo bien y a veces mi ego se resiente un poco.
Pero no se lleva el personaje a casa...
No. Hay actores a los que les pasa, pero yo soy como un fontanero, cuando suelto las herramientas me olvido del trabajo.
¿Hay paraíso sin tetas?
Claro, de hecho en la serie se cuenta todo lo contrario a lo que dice el título. Los personajes más dignos de la serie son los que demuestran que se puede vivir sin dinero ni fama. La serie es una metáfora que muestra todo lo que deseamos y no necesitamos.
Entonces, ¿qué le parecen las críticas?
Sin tetas no hay paraísdo es un buen título, porque llama mucho la atención, pero mucha gente juzgó la serie antes de que empezara a emitirse. Hay que hacer una lectura tranquila de las cosas.
Lo de ir todos los días a la misma serie... ¿puede acabar siendo como ir a una oficina?
No sé, todo depende de cómo te tomes la vida. Yo procuro que los días no sean todos iguales. Además, cuando haces una serie siempre hay tramas nuevas y cosas diferentes. En cualquier caso depende de uno mismo, de que sea capaz de tomarse cada día como un reto. Y si un trabajo te llega a aburrir hay que ser valiente y buscarse otro.
¿Se iría usted con un mafioso tan guapo como El Duque?
Si me llega un Miguel Ángel Silvestre claro que sí, porque es adorable (risas). Pero si me llega un mafioso como El Duque... creo que no, me daría mucho miedo.
Así que no le van los chicos malos...
No, me van los malotes, los que tienen un lado oscuro, pero no son malos. Un malote sí, un malo no (risas).
En la serie tiene usted novio... ¿no es un poco raro lo de estar besándose con un compañero?
No, interpretar es un juego, en otros idiomas incluso se usa la misma palabra, y dentro de ese juego te puede tocar llorar o te puede tocar besar. Además, yo he hecho culebrones y ahí si que hay que besar mucho. Si tienes feeling con tu compañero, como es el caso, es más fácil. Aunque alguna vez he besado a alguno que no me ha hecho mucha gracia...
¿Cuál ha sido la escena más embarazosa que ha tenido que rodar?
Te puedo contar dos. En una tenía que bailar, delante de José Coronado. Era sólo un momento, pero me dio mucho pudor en ese momento. Y la otra fue una secuencia de sexo en la que resultó que había que quitarse más ropa de lo que esperábamos.
¿Es cierto que hizo de mujer bala?
En mis comienzos he hecho de todo, como pasar por encima del público en una tirolina vestida de mariposa, pero lo de ser mujer bala es sólo una fantasía que tengo, lo que pasa es que a veces lo cuento como si lo hubiera hecho. Habría sido fundamental (risas).
Trabajó con Antonio Banderas en El camino de los ingleses... ¿le ha hecho ya una paella?
No, a mi todavía no. Creo que para eso hay que ir a Los Ángeles. Pero no me importa, porque tengo proyectos con Antonio y lo mismo cae la paella en uno de ellos.
Hace usted yoga, ¿ha logrado levitar?
Con el yoga no, pero a veces cuando medito siento la ingravidez. Además, creo que en la vida hay momentos de felicidad en los que todos levitamos.
¿Y qué le hace alcanzar el Nirvana?
Las cosas pequeñas, como descubrir en un momento dado que todo es como tiene que ser, que todo está en orden.
Vía 20 Minutos
martes, 11 de marzo de 2008
VERSION ESPAÑOLA VS VERSION COLOMBIANA
Por lo que parece en España somos bastante más románticos ¿no? y nos encantan las tramas policiales.
viernes, 28 de diciembre de 2007
FOTOS DE LOS PROTAGONISTAS DE "SIN TETAS NO HAY PARAÍSO"
Sin tetas... cuenta la historia de Catalina, Amaia Salamanca, joven acomplejada por lo escaso de su busto. Su ruina comienza cuando se enamora de El Duque (Miguel Ángel Silvestre), un narcotraficante. Rompe con su familia por culpa de esta relación, y se queda sola cuando su novio huye tras una redada en el barrio. Manipulada por una amiga, acaba atrapada en el mundo de la prostitución.
La lucha entre el bien y el mal. La oportunidad de elegir, para salvarse o condenarse. El amor, la amistad, el odio. Un thriller. Un drama urbano. Con todos estos elementos, Tele 5 estrenará el próximo 8 de enero (22.00) Sin tetas no hay paraíso, adaptación libre de una novela y un culebrón homónimos colombianos
domingo, 9 de diciembre de 2007
CUCA ESCRIBANO
De pequeña empezaron a llamarla con varios apodos hasta que se le quedó el de Cuca, pero si usted le pregunta ¿quién es Cuca Escribano? contesta sin dudarlo: «Soy la hija de José Manuel Escribano y de Antonia García-Conde y sí, me gusta mi nombre, Antonia».
Actriz de cine, de teatro y de televisión, esta madrileña criada en Utrera, está rodando estos días una serie para Tele-5, con un desconcertante título: «Sin tetas no hay paraíso». «Está basada en el best-seller de un escritor y tuvo un gran éxito en Colombia. Tele -5 la ha adaptado a la sociedad española, pero es un drama, a pesar de que su nombre sugiera una comedia. Es el drama de unas jóvenes que para salir de la mediocridad se meten en la prostitución. Quieren ganar dinero cuanto antes, en una sociedad en la que se valora más el tener que el ser; en una sociedad en la que se han perdido los valores y prima la estética, cuando a la larga lo que verdaderamente da la felicidad es ser persona. ¿Sin tetas no hay paraíso? Evidentemente, no. Sin cerebro no hay paraíso, aunque cueste inculcarlo a la gente».
Cuca Escribano interpreta a la madre de la protagonista. «Es quizá la parte más ligera de este drama. Tengo una historia de amor con el actor Fernando Guillén Cuervo, con quien trabajo por primera vez. La serie, que se está rodando con mucho detenimiento en Madrid, con un ochenta por ciento de exteriores, empezará a emitirse en enero».
«¿Que si la televisión es la tabla de salvación de los actores? No, es otro medio en el que desarrollar la profesión. En España se están haciendo buenas series; series que conectan con el público. Yo llevaba tres años haciendo cine, así que trabajar en una serie ha sido una decisión personal. Además, un actor tiene que tocar todos los palos, aunque lo ideal es poder elegir».
Cuca Escribano intenta pasar de puntillas por la polémica Ley del Cine, hasta que, por el procedimiento periodístico de insistir, persistir y ponerse pesada entra al trapo. «En España se hace muy buen cine. Hay películas que conectan con el público y otras que conectarían, pero que no da tiempo a verlas. Una película española dura quince días en cartel y una americana sale con el triple de copias y, evidentemente, inunda los cines. En ese saco se ve la maravillosa y las siete malas, porque el distribuidor tiene la obligación de darlas, mientras que las españolas no tienen ni la distribución necesaria ni la promoción desde tribunas como los telediarios, donde siempre se hacen eco de las películas americanas».
-Oiga, una pregunta, ¿los actores siempre están actuando?
-Yo sólo actúo cuando me pagan. Todos llevamos máscaras, corazas... Y el actor debe aprender a quedarse en blanco para ponerse corazas que no son las suyas. Tenemos más facilidad por el entrenamiento, pero yo siempre soy Cuca, incluso cuando actúo. Te impregnas del personaje, porque si ahora me dices que haga la Maribel de «Los aires difíciles» te la hago hablando azí, con acento gaditano. Cada personaje te habita un tiempo; cada película es un reto, una experiencia, una etapa de tu vida. Es como preguntarle a un niño si quiere más a papá o a mamá. Todos los trabajos, como los padres, son imprescindibles».
Dice que su vocación frustrada es escribir, que de niña era una gran lectora de Calderón de la Barca, de Lorca, de Bécquer...«De pequeña, escribía poesía y ahora de mayor, relatos, aunque leer guiones se ha convertido en un divertimento. Me interesan los temas sociales. Creo en el poder de lo cercano, en la persona como ciudadano, pero me siento pequeña ante el mundo globalizado y diseñado de antemano. Me siento indefensa, pero poderosa, porque creo en la fuerza del individuo. No podemos perder esa fuerza del ciudadano, en el sentido clásico de la palabra».
Cuca Escribano no ha parado en los últimos tres años, por eso se siente afortunada al haberse regalado un verano entero. «A mediados de agosto empecé a rodar. Mientras tanto, he leído mucho, me he bañado en la playa, he rastrillado el jardín, he preparado la comida, he estado en casa y no sabes cómo se valora eso cuando el año pasado viví durante ocho meses en hoteles. También me he paseado en bicicleta por Sevilla, y ahora que ya hay carril-bici deberían lanzar una campaña de educación vial para el peatón, el ciclista y el conductor. Reivindico este vehículo para todas las horas del día y de la noche, incluso para asistir a un estreno o a una fiesta. Y el año que viene deberían ir a la Feria en bicicleta los que no vayan en coche de caballos».











